La autora mezcla fantasmas, supersticiones, muerte, obsesiones, violencia, sexualidad y horror corporal, pero lo más interesante es que muchas historias comienzan en situaciones completamente normales y terminan llevando al lector hacia lugares muy oscuros. También aparecen temas vinculados con la adolescencia, la soledad, las desapariciones y ciertos miedos profundamente arraigados en la sociedad argentina.
