Michka, una mujer mayor que está perdiendo progresivamente la capacidad de hablar y valerse por sí misma, es trasladada a una residencia. Allí comienza a recordar su vida y, sobre todo, a una persona a la que nunca pudo agradecer como hubiera querido.
A través de su historia, el libro reflexiona sobre la vejez, la pérdida, la memoria, la soledad y la importancia de expresar a tiempo aquello que sentimos. Una novela breve y emotiva sobre las palabras que quedan pendientes y el valor de decir gracias.
