Matilde está destinada a morir. Lo sabemos desde el comienzo, pero la gran pregunta es cómo, cuándo y quién será responsable de su muerte. La novela rompe con la estructura tradicional del policial y convierte al lector en parte activa de la investigación.
A través de pistas, decisiones y diferentes posibilidades, el lector puede intentar reconstruir lo ocurrido y descubrir la verdad. Una historia original que juega con el misterio, la intriga y la participación del lector.
