Hércules Poirot acude al dentista Henry Morley para una consulta, pero poco después el hombre aparece muerto en su consultorio. Todo apunta a un suicidio, aunque Poirot sospecha que se trata de un asesinato.
Mientras investiga, descubre que varios pacientes y personas relacionadas con el dentista podrían tener motivos para matarlo. Entre secretos, engaños y pistas aparentemente insignificantes, Poirot deberá reconstruir lo ocurrido y descubrir quién está detrás del crimen.
