Millie acepta trabajar como empleada doméstica para una familia adinerada que parece tener una vida perfecta. Necesita desesperadamente el trabajo y está dispuesta a hacer lo que sea para conservarlo, incluso soportar algunas situaciones extrañas dentro de la casa.
Sin embargo, pronto descubre que los Winchester esconden secretos y que las cosas no son lo que parecen. La habitación en la que duerme, las reglas de la casa y el comportamiento de sus empleadores hacen que Millie comience a sentirse cada vez más incómoda. Pero ella también guarda sus propios secretos.
Un thriller psicológico atrapante y lleno de giros, donde las apariencias engañan y es difícil saber en quién confiar. Una historia ágil, con capítulos cortos y mucha tensión, ideal para quienes buscan un libro que se lea rápidamente y sorprenda hasta el final.
